miércoles, 5 de octubre de 2011

Guadalupe Contreras Florencio 5h

LAS REVOLUCIONES SOCIALES DEL SIGLO XX
Introducción
En el Siglo XX las guerras y las revoluciones sociales trajeron cambios definitivos en la industria de la moda.
El cambio más importante quizás haya sido la lucha de la mujer contra las restricciones políticas y sociales, esto indiscutiblemente se manifestó en la relación femenina con el vestuario. Es así que en los primeros años del siglo XX desapareció el corsé y volvió la silueta natural de la mujer pudiendo mostrar sus piernas.
En los años 30 la modista francesa Coco Chanel reinvento la forma de vestir de la mujer al agregar a su guardarropa una prenda que hasta el momento había sido exclusivo de los caballeros: los pantalones.



En los años 30 la modista francesa Coco Chanel reinvento la forma de vestir de la mujer al agregar a su guardarropa una prenda que hasta el momento había sido exclusivo de los caballeros: los pantalones.
Desde ese momento todo ensayo en el vestir ha sido considerado como moda. En estos últimos tiempos, la estrecha vinculación de la industria de la ropa con la publicidad ha transformado a la moda y la fabricación textil en una de las industrias más importantes del mundo, alcanzando cifras de facturación que no eran imaginadas en un principio.

DESARROLLO: El siglo XX se inició en el año 1901 y terminó en el año 2000. No obstante, es frecuente la concepción errada de que el siglo XX empezó en 1900 y finalizó en el año 1999. Fue el último siglo del II milenio. Se caracterizó por los avances de la tecnología; medicina y ciencia en general; fin de la esclavitud en los llamados países desarrollados; liberación de la mujer en la mayor parte de los países; pero también por crisis y despotismos humanos, que causaron efectos tales como las Guerras Mundiales; el genocidio y el etnocidio, las políticas de exclusión social y la generalización del desempleo y de la pobreza. Como consecuencia, se profundizaron las desigualdades en cuanto al desarrollo social, económico y tecnológico y en cuanto a la distribución de la riqueza entre los países, y las grandes diferencias en la calidad de vida de los habitantes de las distintas regiones del mundo. En los últimos años del siglo, especialmente a partir de 1989-1991 con el derrumbe de los regímenes colectivistas de Europa, comenzó el fenómeno llamado globalización o mundialización.
Al hacer balance de esta centuria, Walter Isaacson, director gerente de la revista Time declaró: “Ha sido uno de los siglos más sorprendentes: inspirador, espantoso a veces, fascinante siempre”. Según Gro Harlem Brundtland, ex primera ministra de Noruega, también ha recibido la denominación de “siglo de los extremismos, [...] en el que los vicios humanos han alcanzado niveles abismales”. En su opinión, se trata de “un siglo de grandes progresos [y, en algunos lugares,] crecimiento económico sin precedentes”, si bien las zonas urbanas míseras afrontaron un lúgubre panorama de “hacinamiento y enfermedades generalizadas vinculadas a la pobreza y al ambiente insalubre”.
En los albores del siglo XX, la dinastía manchú de China, el Imperio otomano y varios imperios europeos controlaban gran parte del mundo. Tan solo el Imperio británico dominaba una cuarta parte del planeta y de sus habitantes. Mucho antes de finalizar el siglo, tales imperios habían quedado relegados a los libros de historia. “Para 1945 —indica The Times Atlas of the 20th Century— había terminado la era del imperialismo.”
Conclusión:
Sin lugar a dudas, le revisión de los conceptos manejados a lo largo de este documento permiten recordar como el materialismo histórico se actualiza: lucha de clases, enajenación, explotación, son palabras vigentes en la nueva fase del capitalismo, denominado globalización y su brazo de operaciones el neoliberalismo.
Un mundo unipolar dividido por una división del trabajo que exprime a los países en donde más que neoliberalismo se ha convertido en una especie de neocolonialismo en donde la metrópoli contrae todos los beneficios de la explotación colonial pero sin las obligaciones para su colonia.
El aumento de desigualdades, la marginación, la exclusión e incluso el agravamiento de la miseria de cientos de millones de personas, la aglomeración, la contaminación, la destrucción irreversible de ciertos equilibrios ecológicos.” Es en fin, un panorama que mejor refleja la realidad del aquí y ahora de más del 80 por ciento de la población Mundial.